Mostrando entradas con la etiqueta alex carreón. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta alex carreón. Mostrar todas las entradas

jueves, 12 de agosto de 2010

LUTO

Que difícil es ésto de las relaciones humanas, pero a la vez TAN FÁCIL. Desgraciadamente muchas veces nos damos cuenta de lo fácil que es cuando ya es demasiado tarde.

Hace algunos años tuve la gran oportunidad de hacerme de una casita aquí en Cancún, y gracias a mi ex, la perdí. Pero mientras viví allí, trabé amistad con los vecinos de enfrente. Mi ex con la esposa, mi hija con su hijo y yo con el esposo, Alex.  Desde un principio nos caímos bien, sobre todo porque ambos teníamos el gusto por los chistes, el chupe y el buen fútbol. Ambos éramos fieles seguidores del América, así es de que ya se imaginarán. Por lo menos una vez al mes, y como se acostumbra en muchos lugares de provincia, solìamos sacar frente a nuestras casas, sillas, una mesa, chupes y botana para convivir y arreglar el mundo. Por lo menos un par de navidades nos la pasamos juntos compartiendo abrazos, guisos, tragos, chistes y la gran felicidad que provoca el sentirse bien acompañado y en armonía.

Debido a los constantes altercados con mi ex, decidí abandonar esa casa para que tanto mi hija, como mi ex y yo pudiéramos vivir en paz.  Debido a eso y a que también nuestros cuates vecinos encontraron un mejor lugar para vivir, nos perdímos la pista. Muy, pero muy de vez en cuando nos encontrábamos en algún lugar y como siempre, comentábamos del América y decíamos que nos llamaríamos para hacer planes para vernos. Jamás sucedió, y hoy, Alex está muerto.

Aquí en casa, mientras mi hija duerme, y con lágrimas en los ojos, lamento muchísimo el haber dejado pasar tanto tiempo, el haber visto innumerables veces dentro de mis contactos tu número de celular y no haberlo marcado, el haber hecho tantos planes y núnca haberlos concretado. Es un pesar y un "y si hubiera..." que cargaré por siempre.

¿Porqué no te extrañé tanto antes, como te estoy extrañando ahora, amigo?

Dios te tenga en su Santa Gloria, hermano.
Descansa en paz, mi Alex.